La expresión lingüística del razonamiento no deductivo. Análisis de las partículas según parece y por lo visto
Raquel TARANILLA GARCÍA
Las descripciones
sobre partículas discursivas en español suelen dar cuenta de una serie
de marcadores que sirven para indicar, en el seno de una inferencia,
el paso de las premisas a la conclusión. Así, se ha descrito una serie
de conectores, como por tanto, por consiguiente, por ende y de ahí, como piezas que aparecen en la formulación de razonamientos
y que señalan el paso de un antecedente a un consecuente.
Sin embargo,
no se ha dado suficiente peso a la idea de que no todos los razonamientos
son iguales. Esta comunicación parte de necesidad de diferenciar entre
razonamientos de tipo deductivo, de un lado, y razonamientos no deductivos
(esto es, inductivos o abductivos), del otro lado, como criterio para
delimitar adecuadamente el uso de algunas partículas discursivas.
Concretamente,
se analizan dos partículas discursivas, por lo visto y según
parece, que van ser caracterizadas como “operadores de razonamiento
no deductivo”, dado que presentan una información como la conclusión
de una inferencia inductiva o abductiva; es decir, el hablante, tras
percibir determinados hechos concretos, formula una ley general o una
hipótesis y lo señala mediante por lo visto o según parece.
Debido a que
el razonamiento inductivo y abductivo no es una fuente de conocimiento
totalmente fiable, las partículas por lo visto y según parece llevan aparejada la indicación de que el hablante no se compromete
al completo con la información que presenta.
La ausencia de responsabilidad del hablante acerca de la verdad de un enunciado ha quedado gramaticalizada en tales operadores, de modo que estas piezas han desarrollado un segundo significado de procesamiento: la atribución de la información que transmite una tercera persona.
